miércoles, 4 de agosto de 2010

El Ejercicio Pedagógico

PERSPECTIVA PEDAGÓGICA


Por: Tomás Montilla Díaz


LA TEORÍA




EL EJERCICIO PEDAGÓGICO


Esta es una sugerente posición pedagógica, que de acuerdo a los trascendentales avances científicos de las últimas décadas en ramas de estudio del interior humano como la neurociencia y sus especializaciones (neurobiología, neuroanatomía, neurofisiología y neuropsicología), al lado de la psicología, la genética, la bioquímica, la sociología, antropología, la medicina y por supuesto la pedagogía, pretende ayudar en la solución de problemas pedagógicos muy significativos, con una perspectiva integral del ser humano como son su anatomía, fisiología, sensibilidad (sensaciones, emociones y sentimientos) e intelecto, junto a su desarrollo, desde lo etológico, la genética, el medio, la conciencia, el conocimiento, hasta el talento, las aptitudes y las destrezas, todo, como propuesta pedagógica que es, reflejado en el pensamiento y la conducta.

Es eje de esta mirada educativa, la concepción holística del universo y todos sus componentes, tanto físicos como espirituales, circunscrita dentro de la TGS o Teoría General de Sistemas, consistente en el convencimiento de que todo lo que somos y conocemos funciona como una multiplicidad de estructuras e interacciones sinérgicas, totalmente dinámicas y sistémicas, con diversos niveles de autonomía y dependencia, bajo una constante tendencia neguentrópica en busca del desarrollo organizacional sistémico, lo cual obliga a una amplia mirada estereognósica y percepciones como resultados verdaderamente gestálticos.

Con relativa pertinencia, es de aclarar, que temas tan complejos, con ideas tan cuestionantes y cuestionables, son brasas en la mano, difíciles de tratar, que necesitan espacios de debate mucho más amplios (discusión, confrontación, experimentación), los cuales no es posible propiciar desde el mero pensamiento, en estos tiempos tan determinados económicamente, por lo cual sugerimos asumir los planteamientos y conceptos desde una posición totalmente abierta, cultural y conceptualmente.

Como simple ejemplo, y en espacio reducido, de esa necesidad de asumir una posición abierta tanto cultural como conceptualmente, convencidos que lo importante no es como se diga, sino decirlo y poner de manifiesto en la escena educacional un problema educativo que evidentemente hiere y acosa el desarrollo personal y social como es el caso del movimiento arbitrario de los valores éticos y morales (pérdida de valores humanos) y con ello esta aparente degradación humana; podemos citar algo que tantas veces se presenta, consistente en la competencia y cobertura conceptual de las diversas ramas del conocimiento respecto a las diversas cosas y fenómenos que ocurren en el acontecer personal y social, que aunque pertenecen por cuestión taxonómica a una rama en particular, tienen incidencia integral y holística en toda la actividad humana en general y cuyas divergencias tantas veces sirve para escapar, descalificar o eludir las responsabilidades pedagógicas. Sucede que no importa lo estricto del concepto que se tenga respecto a una palabra, evento o rama cognitiva, o desde que ámbito específico se mire o pretenda manejar, si el evento práctico o la realidad es la misma, donde lo importante no es como se mire sino la identificación y comprensión unívoca del proceso que para nuestro caso son dos en uno, Enseñanza-Aprendizaje. La enseñanza tiene que ver, ante todo, con el método educativo, mientras el aprendizaje con el sujeto educativo.

Este problema o Torre de Babel nos hace pensar, respecto a la pérdida de valores, que igual a muchas otras cuestiones humanas, la ética y la moral contemporánea se han adentrado demasiado y perdido entre los hitos y paradigmas modernos, que nacidos en contextos particulares, producto de ese conocimiento especializado, pretenden alcanzar una cobertura mayor de la que les corresponde, además, muchas veces sin la flexibilidad que se requiere para conjugar adecuadamente en los otros campos, todo de la mano de quienes por cuestión de desarrollo personal y económico los promulgan. Así mismo también deja ver la necesidad de asignar nuevo contexto a un alto porcentaje de la concepción y actividad humana, para revalorar, reconceptualizar y reorientar los propósitos, que hoy parecen diluirse en la falta de empoderamiento ideológico.

Frente a un problema tan complejo y apremiante como actualmente es la educación, no es posible permitirse tanto prejuicio cognitivo, pues tal cosa discrimina y disgrega tanto los esfuerzos como los resultados educacionales y más bien se requiere ubicarse en esta realidad educacional concreta y compleja, para no solo emitir juicios lejanos desde la teoría, sino poder percibir y sentir en el seno fáctico de la realidad, todo el devenir educativo actual, que de acuerdo a las grandes y aceleradas transformaciones del entorno, este también se esfuerza y cambia aceleradamente, para de esa manera confrontar, revaluar y sistematizar el que hacer educativo.

Cuando se habla de percibir y sentir en el seno fáctico de la realidad todo el devenir educativo, se hace desde el convencimiento de que cierta parte muy importante del proceso enseñanza aprendizaje es ajeno a la conciencia de quienes intervienen en dicho proceso (profesor-alumno) y está sujeta a factores biológicos, etológicos, genéticos, culturales, sociales entre otros. Estas situaciones crean un ambiente en el que se trata de identificar las sinergias que pueden ser concientes e inconcientes, profundas y superficiales, perennes y perecederas, materiales o espirituales para construir educacionalmente.

La responsabilidad de la pedagogía es muy grande, incluye muchos campos del conocimiento, necesarios para conducir todas las capacidades humanas en su óptimo y mejor nivel hasta los más altos propósitos, incluso conducir las capacidades atrofiadas para paliar un poco la inclemencia que tal condición depara; quizá por eso se dice y así nos lo hacen sentir a los maestros, que no se hace el trabajo a cabalidad. No es sencillo afrontar la mejor y mayor responsabilidad social, como es la de tratar y moldear las personas en pleno desarrollo (mayor sensibilidad y posibilidades), en ambientes de toda índole y donde intervienen multiplicidad de factores, tanto internos como externos; para que reconozcan e interpreten su entorno de la “mejor” manera, para que sean duros y blandos, actúen fuerte o suave, según las circunstancias; desconociendo los componentes particulares tanto materiales como espirituales de los cuales están hechas y constituyen cada una de esas personas, con herramientas deficientes tanto instrumentales como conceptuales y el maestro entre ingentes problemas personales.

Es ese vasto campo donde se mueve la educación y la gran cantidad de determinantes y variables que la inciden, venidos y dirigidos, desde y hacia todo el espectro humano (interior y entorno humano), que precisamente da esa sensación de carencia de piso y límites en la educación, donde todo es tan válido como peligroso y permite esa libertad de cátedra que muchas veces se convierte en el pretexto para la cátedra totalmente espontánea, que solo cuida la coherencia del ámbito mas no del campo (en términos de H. Gardner) sin contexto ni sinergia social ni cultural y menos evolutiva.

Toda esa vastedad educacional genera una problemática que se manifiesta en muchos campos, la cual refleja nuestra situación actual y constituye el motivo situacional de esta mirada pedagógica.

Son ejemplos:
a.- Es evidente como en la medida del desarrollo social, crece la complejidad de su engranaje, sus variables y sinergia, donde las acciones humanas son influidas por muchos más factores cada vez, tanto en el entorno, como en la percepción, la conciencia y demás mandatos del interior humano, lo cual obliga a buscar la solución de los problemas actitudinales y en consecuencia sociales, más allá del contenido superficial de la estructuración social, búsqueda que nos lleva por diversos ambientes organizacionales que van desde el respeto del sentido común, pasando por los acuerdos o coacciones personales, grupales, culturales, institucionales, sociales y legales, hasta remitirnos, cada vez más, al fondo del entramado de la dimensión humana y ubicarnos en el plano de la educación. Es entonces cuando nuestro compromiso como educadores nos ubica en la imperiosa posición de presentar algunas luces y propuestas que quizá ayuden a resolver esos interrogantes tan cruciales, que tanto se publicitan y son queja cotidiana de toda la población, sin que se encuentre respuesta y mucho menos soluciones satisfactorias.

b.- Todos los maestros vivimos frecuentemente la incertidumbre pedagógica cuando evaluamos o simplemente observamos los resultados del trabajo pedagógico, sobre todo los procesos educativos que, a nivel global, institucional-estatal y social, no deja de sorprendernos, al darnos cuenta que tales resultados terminan tan distantes de lo que pretendemos e imaginamos basados en los aciertos de los pequeños o personales procesos de enseñanza – aprendizaje específicos en las aulas de clase o establecimientos educativos.

Porque una cosa es evaluar el resultado directo e inmediato de los “pequeños” procesos educativos particulares (racionalización, comprensión, memorización, conjugación y hasta aplicación asistida –reducida- entre otros) que bien puede ser satisfactorio, pues cuentan con la vigilancia cercana y denodado propósito del maestro. Y otra cosa evaluar en los niveles globales de los planes y proyectos generales de la educación y sus instituciones, generalmente estatales, en los procesos sociales concretos y complejos, donde no existen aún los instrumentos que garanticen la efectividad de los procesos educativos y donde afloran, ignorados en la escena educacional, otros elementos que no se observan en los establecimientos educativos formales, y en consecuencia, equivocadamente, se espera que tales resultados globales, reflejados en la coherencia de la interacción social, sea la sumatoria perfecta de los aciertos pedagógicos particulares de la escuela, el colegio y la universidad.

Ahondar en el estudio y conocimiento de este campo significa, conocer mejor el papel del conocimiento y el desarrollo personal, en la relación y puntos de equilibrio entre el desarrollo económico, tecnológico, científico, institucional, cultural y social, el cual, llevado a campos particulares, como por ejemplo el económico, puede significar, entre otros, un mejor manejo de la pertinencia del conocimiento en sus diversos niveles (técnico, tecnológico, profesional etc.) y su aplicación en los sectores productivos y sociales, respecto a la correspondiente y eficiente relación entre la oferta educativa y la demanda laboral, para obtener lo que tanto se busca y nos gusta a todos, empleo y dinero.

c.- El aparente deterioro social hace evidente el desatino de la educación, frustración que alcanza no solo a países como Colombia sino hasta los más “desarrollados”. Se dice aparente, no porque no ocurra, sino, porque la verdad es que tal deterioro social, no es más que el serpenteo natural (como un río) del desarrollo, donde la maraña de la sistémica concreta y compleja, provoca tales percepciones, en la medida que solo nos percatamos de lo más inmediato, que si retrocede; pero desde una visión macro (más alto, amplio y lejos), no es más que los recovecos necesarios de la canalización evolutiva. Debe saberse que el movimiento y la dinámica, base de la neguentropía y ésta del desarrollo, constituyen el camino positivo inexorable de la evolución. Pero claro, el que el deterioro social sea aparente no disculpa el desatino, porque la carencia de perspectiva en los resultados y la confusión educativa, es muestra de la miopía pedagógica.

d.- Un mundo tan convulsionado, confundido y embelesado en la competitividad económica individualista, irresponsablemente atrás del placer y de fenómenos sociales cada vez más grandes, más reactivos, más densos , diversos, veloces e igualmente individualidades más complejas, mas densas, más reactivas, más sensibles y flexibles, exige grandes esfuerzos cognitivos e institucionales para no ahogarse en los vacíos educacionales que tal dinámica provoca ; pues es posible que el mal manejo de la individualidad doblegue todas las fortalezas legales e institucionales que sostienen el orden social actual, ya que la excesiva libertad en el desarrollo personal , la constricción social , y desconocimiento de las bondades de la entidad social como también la descontextualización del desarrollo individual y social dentro del desarrollo universal, conduce a un imperio sensorial individual que ignora la conciencia y sus criterios. Un desorden individual que trasciende lo moral, lo ético, lo legal, lo administrativo, lo institucional y lo social hasta su probable colapso si lo permitimos.

Es necesario saber que cuando ocurren los conflictos sociales, estos no son responsabilidad exclusiva de las personas a través de las cuales emerge particularmente el conflicto y tal responsabilidad atañe a toda la sociedad, pues las circunstancias que los motivan (cultura, medio, política, economía, conocimiento etc.) pertenecen a toda la sociedad, que desde todos los ángulos ha propiciado el ambiente para x o y conflicto. En otras palabras significa entender el mundo desde la Sistémica y el Holismo para saber tratar y diferenciar según los problemas obedezcan a un desorden personal o social. Cuando una persona actúa, tal actuación corresponde generalmente a estímulos internos o externos en concordancia lógica con patrones naturales o artificiales de índole cultural, religioso, cognitivo, biológico, político etc., y difícilmente corresponden a situaciones individuales espontáneas, caso en el que muy seguramente son del orden patológico. Esta mirada holística compromete claramente a la educación más allá del conocimiento, a la ley más allá de la responsabilidad individual y con ello a una sociedad más estructurada y organizada, igual que un Estado con mayores responsabilidades, cuantitativa y cualitativamente, y flexibilidad, según la versatilidad de los procesos sociales.

e.- Actualmente la educación está dedicada al desarrollo del conocimiento y el pensamiento, particularmente a cosas como las TICs (Técnicas de información y comunicación), y demás estrategias educativas, como también a la cobertura, todas muy importantes, pero no deja de ser una mirada unilateral en un campo tan integralmente amplio; olvida que los humanos, además del pensamiento, actúan supremamente determinados por su fisiología, sus sentimientos y emociones. Se sabe que el producto educativo que interactúa cotidiana y socialmente no es el pensamiento o el conocimiento; son las acciones de los individuos las que interactúan y generan a manera de sinapsis interpersonal el producido social; y estas están acompañadas del pensamiento o la conciencia ayudada por el conocimiento, los sentimientos, las emociones y la fisiología. Incluso, es más probable que una acción no contenga deliberación a que no contenga exigencia fisiológica o algún sentimiento .

Tal descuido educativo ha generado la degradación social producto de innumerables problemas actitudinales, carentes de formación fisiológica y emocional, situación en la que el sensorio se desparrama más allá de los espacios que le pertenecen. Usurpación que desplaza la calidad humana y los sanos niveles de vida, cuya solución no se encuentra en el simple manejo conceptual y conciencia del autocontrol. No podemos olvidar que la fisiología humana tuvo su desarrollo mucho tiempo antes que la conciencia junto a las propiedades animales (es la misma), bajo unos niveles de comunicación propios, independientes de conceptos y que no pertenecen a los dominios propios de la conciencia.

Pero, si bien la fisiología no sabe de conceptos, no podemos creer que estos no la incidan y que ella esta totalmente desligada de la conciencia y el conocimiento, pues, la fisiología, la sensibilidad y el pensamiento conforman una sola estructura, la unidad humana. De lo que se trata es de identificar tales componentes y sus propiedades, la forma como interactúan, los constructos naturales o artificiales que utilizan para ello y de establecer una sistematización que la pedagogía y la educación puedan utilizar a favor del desarrollo humano.

f.- Las comunidades construyen sus propios regímenes de vida, totalmente inermes sensorialmente, en medio del asedio cultural chatarra y mercantilista de los medios masivos de comunicación, una cultura inmadura, bajo nivel intelectual, naturaleza reactiva, incapacidad adquisitiva y desocupación, lo cual constituye el perfecto ambiente forjador de vicios, manías, fanatismos y todo tipo de malas costumbres y sentimientos.

g.- Todas las personas tenemos el encuentro constante con las respuestas sorprendentes e incomprensibles de las demás personas que, sin importar el nivel intelectual o social, constantemente actúan en forma incoherente respecto de lo que dicen o se espera de ellas. Esta es una práctica que ha hecho carrera en Colombia y el mundo, generando todo un ambiente de desconfianza que debilita la comunicación e invalida los acuerdos individuales y sociales en perjuicio de la calidad de vida y el desarrollo.

h.- Es otro gran problema de la educación, el desconocimiento del agente primordial que interviene en el proceso educativo, el ser humano integral. Es un reto inimaginable, que por impenetrable, obliga a intervenir las formas y no el fondo del sujeto educacional, tanto en lo físico como en lo espiritual. La razón está en que la ciencia aún no ha entregado la información completa de lo que es una persona en toda su extensión; pero en las últimas décadas, el conocimiento ha proporcionado una gran cantidad de información que nos dice que la solución esta diseminada por ahí en cada una de las ramas cognitivas, como partes de un rompecabezas que bien puede llamarse integralidad u holismo y que permite nuevas miradas, ordenamientos y estructuras para la educación. Claro, no son tan nuevas, sino, solo los reencuentros naturales en el espiral evolutivo.

i.- El estudio, conocimiento, manejo y aplicación separada de las diferentes ramas del saber, aunque haya permitido avances importantes en el conocimiento particular de cada una de ellas, han contribuido a disgregar y confundir el conocimiento, pues hay un abismo entre aplicarlo en los ambientes especializados o aislados de los experimentos, observaciones y estudios científicos y entre aplicarlo en los ambientes reales, complejos e integrales de lo humano, la sociedad y el entorno. Esta es una razón, muy influyente, para que en los ambientes cotidianos, populares y masivos, actualmente, no haya credibilidad en la ciencia o el conocimiento y proliferen los paradigmas religiosos, esotéricos, seudo científicos o totalmente arbitrarios, lo cual pone de manifiesto la importancia de identificar en lo individual y social, los campos que mejor perciben, bien el influjo del conocimiento o bien el influjo de la cultura, como también la identificación de los diversos niveles de factibilidad, incidencia y aplicación de propósitos y normas humanas igual que leyes naturales y universales. Debido a esas discrepancias conceptuales de la ciencia en sus diversos campos de especialización, sobre las mismas cosas o fenómenos, el conocimiento no ha podido penetrar clara y suficiente en la cultura, la cual es el ambiente humano donde se construye el piso actitudinal y el desarrollo. Debe aclararse que la cultura posee un saber grueso holístico, como el hemisferio derecho del cerebro, ya decantado de eso que llamamos conocimiento (hemisferio izquierdo o minucioso). Esta decantación se hace de manera conciente e inconciente, a través de la aplicación, comparación y evaluación funcional de las cosas, bajo criterios dinámicos y sinérgicos del valor, físico o espiritual, en el seno totalmente integral de los grupos humanos.

El conocimiento especializado (individualización) y descontextualizado promueve el conflicto demasiado lejos de la neguentropía, incluso más allá de su tolerancia natural hasta propiciar los eventos explosivos y destructores que se viven actualmente. Esto disminuye la sinergia y hace que la acción humana no sea más que la aplicación de verdades a medias, ignorante de la integralidad universal y promotora del caos social e ideológico que se vive actualmente, a la vez que frena el desarrollo evolutivo a nivel humano.

Es urgente integrar y contextualizar la validez de tanto paradigma que circula suelto por ahí, paseándose por todos los ámbitos del seudo-conocimiento y la cultura, incorporando, entre otras cosas, mejores y claras delimitaciones semánticas, necesarias para la flexibilidad de la percepción, interpretación y comunicación conceptual, acorde con la multiplicidad y flexibilidad de los procesos y fenómenos propios de la integralidad y el holismo. Cabe señalar las discrepancias en cuanto a competencias, significado y cobertura conceptual de pedagogía, educación, didáctica, psicología, aprender, enseñar, sociología, antropología, fisiología y tantas más que suscitan complicados problemas de comprensión y responsabilidades, todo en detrimento de la educación.

j.- De otro lado, se necesita evaluar y tomar posición, respecto al pragmatismo a que nos avocan las economías modernas, las cuales nublan la perspectiva y nos sumen en luchas coyunturales que aplazan las decisiones y acciones importantes.

Así las cosas, es necesario que la educación amplíe su campo de acción y vaya más allá del pensamiento, el conocimiento y la conciencia. La fisiología y la sensibilidad son campos de trabajo educativo supremamente importantes, pero abandonados desde que la humanidad se obnubiló con la conciencia y el conocimiento, los cuales deben retomarse y sistematizarse en aras de intervenir y corregir tales problemas actitudinales nacidos en el desorden y la anarquía del sensorio y las sensibilidades individuales. Problemática individual que agobia a la sociedad entera.

En la línea evolutiva primero fue la fisiología, luego las emociones y sentimientos (más de una emoción) como moduladores actitudinales frente al entorno y posteriormente el pensamiento y la conciencia para afinar y perfeccionar esa misma capacidad modulante en los niveles predictivos y organizativos fundamentalmente. Según la biología y la neurociencia estos tres componentes han sufrido sus propios tiempos y espacios de desarrollo evolutivo, cada uno con notables particularidades en busca de la mejor interacción con el universo. Los tres constituyen la unidad humana, cada cual con importantes niveles de autonomía funcional que amerita conocimiento y trato particular educacionalmente.

Desde estas consideraciones, entre otras, nace una teoría que concluye en el convencimiento de que la mayoría de los problemas actitudinales son por la falta de intervención pedagógica de la fisiología y la sensibilidad. Como ya se dijo, estas son un producto evolutivo anterior al pensamiento y la conciencia, cuyo orden y formas de hacer no utilizan tales facultades, razón por la que al conocimiento le es tan difícil intervenir y dirigir eficazmente. Y sino ¿porqué tantas veces, concientemente, hacemos lo que queremos y no lo que debemos hacer? Esta es la génesis de la doble moral. Dominados por el sensorio, se aparenta lo que debe ser y se engaña haciendo, furtivamente, lo que se desea hacer, sin ser lo que debe ser .

Entonces, desde la educación, es necesario profundizar y avanzar en tres aspectos pedagógicos que determinan fundamental e integralmente todo el panorama educativo:

1. Reidentificación del SUJETO educativo.
2. En consecuencia debe replantearse el OBJETO educativo.
3. Lógicamente, replantear el COMO o el METODO.

Howard Gardner dice en su libro Estructuras de la Mente “cada vez es más difícil negar la convicción de que existen al menos algunas inteligencias, que son relativamente independientes entre si…..de hecho, el estudio del sistema nervioso ha revelado una sorprendente arquitectura bien organizada, con increíble especificidad en la apariencia y la organización…íntimamente vinculadas con las diferencias en las funciones subordinadas a distintas partes del cerebro..…se puede considerar la estructura organizativa del sistema nervioso en dos niveles separados de detalle: una estructura de grano fino o molecular, y una estructura mas gruesa o molar….reconocida implícitamente con la división que hizo el premio novel de 1981 Roger Sperry (hemisferio izquierdo atomista, analítico, lineal, conciente mientras el hemisferio derecho sintetizador, holístico, simultaneo, intuitivo, inconciente)….se puede ver la corteza cerebral humana como si estuviera organizada en columnas o módulos perpendiculares a la superficie de la corteza, tienen aproximadamente 3 milímetros de longitud y entre 0,5 y 1 milímetro de ancho. Cada vez más se las reconoce como formadoras de entidades anatómicas separadas que dan lugar a distintas funciones cuasi independientes….en el curso de la evolución, los seres humanos han llegado a poseer (construcción paulatina) una serie de dispositivos de procesamiento de información de propósito especial que a menudo se llaman Mecanismos Computacionales. La operación de estos mecanismos se puede considerar autónoma en dos sentidos. En primer lugar, cada mecanismo opera de acuerdo con sus propios principios y no esta Uncido a ningún otro módulo. En segundo lugar, los dispositivos de procesamiento de información pueden operar sin que se les ordene hacerlo, tan solo en presencia de determinados tipos de información…..su operación puede no estar sujeta al uso conciente y por tanto imposible de obstruir. Sencillamente pueden ser “disparados” por determinados sucesos en el ambiente o información (son impenetrables o encapsulados) y también es posible que algunos sean accesibles al uso conciente o explotación voluntaria”

Daniel Goleman dice en su libro La Inteligencia Emocional “En el curso de millones de años de evolución, el cerebro ha crecido de abajo hacia arriba, y sus centros más elevados se desarrollaron como elaboraciones de partes más inferiores y más antiguas (el crecimiento del cerebro en el embrión humano reconstruye aproximadamente este curso evolutivo). La parte más primitiva del cerebro es el tronco cerebral que rodea la parte superior de la médula espinal……a partir de la raíz más primitiva, el tronco cerebral, surgieron los centros emocionales (Sistema Límbico). Millones de años más tarde en la historia de la evolución, a partir de estas áreas emocionales evolucionaron el cerebro pensante o neocorteza el gran bulbo de tejidos enrollados que formó las capas superiores, El hecho de que el cerebro pensante surgiera del emocional es muy revelador con respecto a la relación que existe entre pensamiento y sentimiento, el cerebro emocional existió mucho tiempo antes que el racional.

Estas citas de los dos, actualmente, más conocidos trabajadores del desarrollo de la conducta y el pensamiento humano, son para saber y confirmar que el sujeto educativo no puede identificarse, menos asumirse, como una entidad internamente homogénea funcionalmente, que poco necesita de variables educacionales, pues, junto a otros tratadistas, no menos importantes, nos permiten conocer el carácter modular e integrador del cerebro y todo el sistema nervioso, con todas sus funciones espirituales y físicas; saber de su autonomía funcional debido a que son suma constante de construcciones paulatinas de la evolución, organizadas y sistematizadas en estadios evolutivos diferentes. Esto hace pensar que es muy probable que una ruta primordial (no la única) del desarrollo pedagógico actual, sea la de estudiar, investigar, encontrar y sistematizar procedimientos particulares muy específicos para estimular, ejercitar y desarrollar, en forma exclusiva pero sinérgica, una gran cantidad de estructuras, funciones y potencialidades humanas que aunque hagan parte integral de una sola super-estructura, la entidad humana, cada una posee características propias que las hacen percibir y responder diferentemente ante los estímulos. Entonces, no solo se trata, como en algunos casos, válida y sanamente, se pretende, personalizar la educación; sino, especificar e identificar todos los componentes estructuras y entidades biológicas responsables de tales funciones y potencialidades que según la etología y la biología son funcionalmente idénticas. La particularización no es personal sino estructural y funcional. Concepción “horizontal” del aprendizaje.



Reidentificación del Sujeto Educativo.

Es posible, entonces, saber de la gran cantidad de estructuras y funciones en la anatomía humana, con una dinámica organizacional de sinergias relativas, de acuerdo a un sin número de exigencias y niveles estructurales, que podrían permitir diversos tipos de trato y concepciones metodológicas, conforme a infinidad de factores; pero que en este caso son para identificar las diferencias más protuberantes del interior de la entidad humana.

Podemos encontrar que el sujeto tiene tres grandes componentes, muy diferenciables pedagógicamente:

1. Pensamiento o Conciencia.- Componente espiritual concerniente a todas las manifestaciones subjetivas del pensamiento y la inteligencia como razonamiento, imaginación, abstracción, curiosidad, atención (concentración, focalización y diversificación) memoria, lógica, conocimiento, información, síntesis, talento, genialidad, creatividad, líneas de pensamiento, conectividad sináptica, guiones, reglas, esquemas y estructuras mentales y actitudinales.
2. Sensibilidad.- Componente intermedio entre lo físico y lo espiritual que actúa como excitador o inhibidor (modulador) de la capacidad de respuesta humana, muy usado y desarrollado exclusivamente durante millones de años, como propiedad biológica superior, para interactuar con el entorno, hasta antes de aparecer el pensamiento y la conciencia. Pertenecen a este componente los sentimientos, las emociones, sensaciones o cualias, el deseo, dolor, miedo, valor, virtudes, hábitos, vicios, manías entre otros. Parece que la sensibilidad es el puente a través del cual la evolución convirtió los estímulos sensoriales en subjetividad y posteriormente en ideas y pensamientos.
3. Fisiología.- Componente biológico y anatómico, huesos, músculos, órganos, los sentidos, composición física del cerebro, módulos cerebrales, neuronales y demás sistemas físicos funcionales junto a algunos canales sinápticos particulares, percepciones, sensorialidad, articulaciones, movimiento y diversos patrones de acción.

Aclaramos que esta división, como las demás en este trabajo, procura equilibrarse entre lo estructural, lo funcional y la subjetividad, de tal manera que ella no enmarcaría a ninguna en particular y porque además la intrincada relación entre estructura, función y pensamiento es aún muy desconocida.

Como el hombre es el resultado de la suma constante de facultades y construcciones evolutivas, donde la sensibilidad y el pensamiento son el producto y comportamiento emergente de la organización y disposición sinérgica de la biología, debe recordarse que cada uno de estos tres componentes, aunque hagan parte integral de la entidad humana, poseen cierta e importante autonomía funcional (pertenecen a construcciones de estadios evolutivos diferentes), que exigen, por lo tanto, tratamiento educativo diferenciado, tanto en el concepto, ordenamiento general y disposición particular de los contenidos, como en el manejo, conocimiento y planificación de los alcances educacionales en cada uno de los procesos cognitivos, sensibles y fisiológicos.



El Objeto Educativo

De igual forma, en correspondencia con el sujeto y en aras de coherencia y la consolidación de un método, en el campo pedagógico general, todo propósito, objeto, pedagógico integral debe cubrir:

1. Conocimiento.- Marco referente a la construcción de toda la información, acumulación y sistematización, como también el desarrollo de los demás fenómenos del pensamiento y sus procesos (neocorteza cerebral).
2. Actitud.- Sin desconocer la conciencia, tiene que ver, ante todo, con el manejo adecuado de los sentimientos, las emociones y las sensaciones que junto al conocimiento modulan el comportamiento personal según las exigencias del entorno. (sistema límbico y endocrino).
3. Destrezas.- Todas las capacidades y habilidades fisiológicas posibles habilitadas por la mejor composición, disposición biológica y psicológica del individuo. (estructura física).

Si bien todo proceso enseñanza–aprendizaje tiende a cubrir espontáneamente todos los componentes del objeto educativo y por tanto deben considerarse en la planificación, no necesariamente tiene que ser así y puede haber procesos específicos dirigidos únicamente a uno o dos de los componentes del objeto educativo.



La Comunicación

Una vez identificado el sujeto y el objeto, para saber como, es esencial reconocer la Comunicación como el fenómeno (herramienta) integrador del intelecto, la fisiología humana y su entorno. La comunicación es el “artificio” o canal por donde transita y se configura el contenido educacional en el proceso educativo, construido, alimentado y dinamizado por el sujeto a través de los procesos del aprendizaje.

Si el movimiento es el motor de la evolución, la comunicación es quien teje sus costuras al proveer el engranaje transformador que da cuerpo a todo lo que conocemos como universo, tanto, que podríamos decir que es en ella donde anidan las transformaciones, si consideramos a la capacidad de recepción como parte del fenómeno comunicante. Si se tratara de encontrar en las profundidades del tiempo el más leve asomo de subjetividad y en ella de la inteligencia, habría que buscarlo en la primera comunicación más incipiente entre la acción y la reacción, punto a partir del cual, es factible un paralelo correspondiente, del desarrollo y evolución de estos dos grandes ejes evolutivos, como son la comunicación y la inteligencia.

Hoy es totalmente válido y casi imposible desconocer que la naturaleza posee una inteligencia, un conocimiento y un lenguaje por fuera o más allá de la inteligencia, el conocimiento y lenguaje humanos . Que probablemente, atendiendo la comparación entre lo que ha hecho la naturaleza a través de todo su tiempo y lo que hace el hombre, la inteligencia humana no es más que una extensión de la inteligencia natural construida por la propia naturaleza para darle velocidad (otra línea evolutiva ignorada) a su propio desarrollo. Porque el hombre no ejecuta ni construye nada realmente nuevo, solo descubre y potencializa a través de nuevas disposiciones, reordenamientos y construcciones, las propiedades naturales que le sirven a él y la naturaleza para avanzar en la organización y construcción de mejores y mayores estructuras sistémicas en aras del bienestar humano, señuelo de la naturaleza en aras de la evolución.

Aunque existen muchas formas de comunicación en la naturaleza, el lenguaje hablado o escrito es el medio de comunicación exclusivo de la educación, pues, si bien es cierto que en una clase formal en el aula, el alumno, además de lo que se le dice, capta todo el entorno e inflexiones de esa comunicación lingüística, como entonación, volúmenes, actitud y gestos entre otros, estos elementos metalinguisticos y paralinguísticos surgen de forma espontánea de la personalidad del maestro y no como producto de un plan específico para la enseñanza.

Bueno, hoy el lenguaje se acompaña del video que evidentemente aumenta los niveles de la comunicación, solo que no le damos el mejor uso ni hemos identificado cuales son todas esas líneas de comunicación implícitas en él. Conocer, sistematizar y asumir todos sus alcances implicaría mirar que hacen los medios de comunicación e incluirlos conciente y responsablemente en el sistema educativo, lo que quizá pueda darle nuevos espacios y connotaciones a la comunicación masiva.

Así mismo, la Programación neurolinguística PNL (de moda en algunos sectores sociales y pedagógicos) identifica algunos elementos comunicantes importantes que no se han adoptado en la educación formal y que también hacen parte de la teoría del ejercicio pedagógico, puesto que ambas asumen niveles mas profundos que el lenguaje en la comunicación, solo que la teoría del ejercicio ubica sus bases epistemológicas, retrospectiva y valoración científica más allá del “territorio” y capacidad emuladora del cerebro.

Muchos juicios válidos y funcionalidad de la Programación Neurolinguística encuentran verdadero soporte científico en la teoría del Ejercicio. Hay muchos elementos coincidentes en una ala de la Programación Neurolinguística PNL con la Teoría del ejercicio pedagógico, como es el modelado importante base del trabajo neurolinguístico, el cual precisamente enfatiza el ejercicio. La Teoría del Ejercicio Pedagógico y la Programación Neurolinguística tienen muchos puntos de encuentro, ejemplo, aspectos como los metaprogramas, inclusión de procesos fisiológicos, estilos de pensamiento, enfoques a la solución de problemas y miradas más amplias o integrales.

Esta teoría del “Ejercicio Pedagógico” reconoce y establece nuevas formas de comunicación más allá del lenguaje, nacidas y desarrolladas en la naturaleza, a través de la evolución como fenómenos básicos a partir del movimiento en función del reconocimiento del conflicto y la dinámica, dentro de los íntimos procesos neguentrópicos, naturales en el desarrollo, los cuales aun no están todos ni todas sus particularidades identificadas, pero que deben desarrollarse y sistematizarse para suministrarle a la educación la capacidad comunicante que necesita para dialogar con todo el espectro humano y establecer los acuerdos fisiológicos y psicológicos necesarios para implantar en cada una de las personas el conocimiento, la actitud y las destrezas que necesitan para interactuar eficientemente con el entorno.

La comunicación adquiere especial relevancia si se tienen en cuenta las diferencias de los componentes evolutivos que conforman la unidad humana (sujeto), donde el objetivo pedagógico debe reconocer el componente en que ha de instaurar la mayor cantidad del contenido educacional, para así mismo establecer la prioridad del canal comunicante.

Aunque existen diversas herramientas o canales comunicantes para educar (concientes e inconcientes, (subliminales) sensoriales, simbólicos, empíricos, entre otros), ellos se pueden reunir en dos grandes grupos:

Los teóricos o subjetivos.- Comprende todos los convencionalismos y sistemas simbólicos producto del pensamiento y la inteligencia humana, utilizados para influir el conocimiento y desde allí en forma espontánea, sin la fuerza real de las sensaciones (cualias), las emociones y exigencias fisiológicas, llegar hasta la sensibilidad y la fisiología.

La herramienta o principal canal de comunicación simbólica es el lenguaje hablado y escrito, al que la pedagogía le ha depositado casi toda la confianza y responsabilidad para educar. Bueno, hoy las TICs fortalecen y amplían sustancialmente los canales comunicantes en la educación, lo cual, es reconocer, en parte, la validez y necesidad de otros canales de comunicación, útiles educacionalmente.

Los prácticos o físicos.- Son los empíricos, producto de la relación directa con el entorno, que bien puede suceder en el ejercicio natural de las acciones, la convivencia e interacción espontánea, o como resultado de un plan y programaciones específicas de acciones dirigidas y asistidas. Es de resaltar que la práctica contiene la integralidad natural de la comunicación, que incluye todos los canales comunicantes válidos para la fisiología y la sensibilidad (también el intelecto), a partir de los cuales la inteligencia ha construido todos los convencionalismos y sistemas simbólicos del conocimiento.

La práctica contiene el idioma universal de la biología. Y si el lenguaje es el medio de comunicación predilecto de la conciencia, la práctica o ejercicio lo es para la fisiología y la sensibilidad. El ejercicio ha sido por billones de años, el medio de comunicación exclusivo de la naturaleza, que sirvió para pactar y concretar todas las transformaciones biológicas. Cosa que aún sigue haciendo. Estas transformaciones biológicas demuestran la profunda capacidad comunicante del ejercicio, al llegar hasta el ADN y propiciar las mutaciones biológicas necesarias para su adaptación ambiental en cada una de las especies. Al contrario del teórico, el aprendizaje desde la práctica, imprime indeleble el conocimiento.

Algo para pensar y entender es la incidencia que tiene la cantidad de sentidos y facultades humanas puestas en acción durante el ejercicio pedagógico, en la calidad o nivel del aprendizaje. En este contexto adquieren especial relieve los conceptos de Eric Jensen en cuanto a las tantas maneras de afectación del movimiento sobre el cerebro y sobre como las actividades físicas activan el cerebro y acentúan el aprendizaje. Es que dentro de la proyección integral de la práctica o el ejercicio, está la de explotar las capacidades de aprendizaje inconcientes existentes en todo ser humano, desarrolladas por la biología, antes de aparecer la conciencia.

En este sentido, leamos lo que dicen Ross Vasta, Marshall M. Haith y Scout A. Miller en su tratado de Psicología infantil en cuanto al papel de la práctica o el ejercicio en el desarrollo perceptivo:

“La investigación sobre el sistema nervioso central ilustra la forma en que la experiencia influye incluso en el funcionamiento de las simples células sensoriales. Normalmente, cada célula (neurona) del área visual del cerebro se estimula por un tipo de elemento visual, como bordes verticales, y no por otros elementos, como los bordes horizontales. Otras células cerebrales responden a los bordes horizontales pero son insensibles a los verticales. A otras células les gustan los ángulos, o las líneas diagonales, u otros elementos visuales. La mayoría de los teóricos creen que cuando un estímulo activa repentinamente las combinaciones de esas células –como por ejemplo cuando un bebé mira un cuadrado- la conexión entre esas células se fortalece. Finalmente las células se ponen en marcha sincrónicamente, y una persona ve un cuadrado completo en vez de una combinación de líneas e intersecciones (Hebb, 1949). Lo importante aquí es que esas células son sensibles a la experiencia desde una edad muy temprana (Antonini y Stryker, 1993). Esta sensibilidad a la experiencia parece reflejar una especie de batalla darwiniana por la supervivencia de los mejores entre las células cerebrales (Edelman, 1987; 1993). Como hemos observado, muchas de las neuronas con las que nacemos morirán pronto. Los investigadores creen que la experiencia visual activa algunas células, que sobreviven, pero que otras células o sus conexiones no se activan, y mueren o se descomponen sus sinapsis. En consecuencia, la experiencia es importante para la supervivencia de las células y sus conexiones (Burkhalter, 1991; Greenough y Black, 1992; Rakie, 1991).

Además, hoy, la epigenética empieza a descifrar el método y los mecanismos naturales a través de los cuales el ejercicio y el entorno se comunican con la biología y la fisiología para procurarse sus propios cambios pertinentes.

No sabemos cuales son los códigos particulares físicos y biológicos de ese lenguaje natural, pero si sabemos como se activa y cual es el medio a través del cual se transmite. No puede ser mucho, pero es lo que tenemos y mientras la nanociencia, después de la interpretación del genoma humano y un probable genoma universal, decodifica uno o más lenguajes naturales, debemos darle uso a ese medio comunicante, permitiendo y posibilitando la comunicación e interacción específica de la propia naturaleza incluida en cada uno de los individuos. Podemos incidir en la formación humana creando los ambientes, ubicando y direccionando, según los diversos propósitos educativos, ese conducto comunicante a través del cual se transmite esa tendencia siempre positiva (neguentropía) de la construcción natural.

El conducto a través del cual se comunica la naturaleza es el ejercicio. Este contiene el idioma universal de la biología. Si la teoría de la evolución (la más aceptada) dice que las transmutaciones o cambios en cada una de las especies ocurren por la búsqueda de cualidades cada vez mejores que les permitan ganar en la diaria competencia por la supervivencia, es posible añadirle con todo respeto y humildad, que el ejercicio es la mano que dispone dentro del conjunto genético el ordenamiento capaz de producir los cambios evolutivos.

Y aunque el pensamiento o inteligencia humana es la nueva herramienta que la evolución ha implementado para darle celeridad al desarrollo, no podemos hacerla exclusiva y olvidarnos de las otras que durante tanto tiempo se han utilizado y se siguen utilizando, puesto que la naturaleza no abandona ninguna de las construcciones que un día le han sido útiles y mas bien lo que hace es apartar, dormir y posponer de acuerdo a las necesidades las construcciones que coyunturalmente no necesita. Porque las transformaciones evolutivas no son cambios, hasta donde podemos conocer actualmente, son suma sinérgica y constante de facultades y construcciones biológicas.

La capacidad comunicante del ejercicio es muy amplia, tanto por su trayectoria evolutiva como por su capacidad de percibirse integralmente por la fisiología; va más allá de la conciencia hasta los cambios fisiológicos pasando por el inconciente, los hábitos, costumbres y cultura .

El ejercicio pedagógico no solo significa comunicación conciente, por lo cual su planificación y dirección es múltiple comprometiendo no solo a la conciencia sino también al inconciente y toda la fisiología en importantes mensajes naturales, metalinguísticos y paralinguísticos . La comunicación conciente puede comprometer todos los fenómenos del intelecto (atención memoria, etc.) mientras que la comunicación inconciente ocurre fuera del Yo o Si Mismo conciente y compromete, por ejemplo, esos dispositivos de procesamiento de información autónomos, dentro el cerebro, llamados “mecanismos computacionales” que en una gran cantidad son encapsulados (impenetrables cognocitivamente) y solo son “disparados” o puestos en funcionamiento por sucesos específicos, o ambientes en el entorno. El aprendizaje desde el ejercicio de la fisiología la sensibilidad y el pensamiento es múltiple e integral, conciente e inconciente a la vez (Camino alto y Camino bajo) donde cada una de las líneas cognitivas a través del trayecto educacional y sus espacios o estaciones, fluctúan y alternan entre la conciencia y el inconciente dependiendo de la importancia y fuerza del estímulo como también de la capacidad perceptiva del individuo tanto psíquica como fisiológica.

El ejercicio siempre es positivo, análogo a la dinámica y por tanto propenso a sus leyes. Aunque la ciencia, en el campo del conocimiento, haya desplazado jerárquicamente a la empiria, hoy se dice que la relación Ciencia-Empiria es proporcional a la relación Hombre-Naturaleza por su capacidad de incidir integralmente su entorno hasta lo más profundo del universo en un fantástico efecto dominó. La ciencia es unidireccional mientras el ejercicio es multidireccional, Es integral, holístico. El ejercicio enseña mediante el reconocimiento o identificación íntima del proceso, entre parámetros de constancia, repetición y ritmo, lo cual permite consensuar, manipular, direccionar y programar conforme a todas las tendencias que interactúen en dicho proceso, desde los principios más elementales del desarrollo como son movimiento, tiempo y espacio. La mejor forma de conocer y aprender es ejerciendo. Dentro del desarrollo es equivocado prohibir el ejercicio para evitar los males y peligros que probablemente se suscitan mientras se efectúa, pues con ello también se prohíbe el aprendizaje. No ejercer es castrar, negarse la oportunidad, es morir. Y si no, porqué a los gamines no los atropellan los carros?. La respuesta a este interrogante muestra en primer plano al ejercicio como herramienta pedagógica fundamental, natural y espontánea, mas allá de las aulas de clase o espacios educacionales formales, que las ciencias de la educación han abandonado sin percatarse que en su sistematización está gran parte de los caminos educacionales conducentes a los resultados actitudinales pretendidos en los educandos de hoy. Desde esta perspectiva es posible atacar algunos grandes males de la sociedad colombiana como el narcotráfico y el porte de armas.

El ejercicio es el instrumento que la educación debe acoger para esas transformaciones o modulaciones humanas que son tan difíciles desde la conciencia, las cuales son muchas e importantes, pues él constituye la forma más directa y más sana de intervenir el cerebro, tanto fisiológica como psicológicamente. El ejercicio de la fisiología la sensibilidad y el pensamiento son los caminos para una educación integral de las personas, más firme y perenne, en donde el conocimiento y el comportamiento individual y social sean coherentes.

Ahora bien, al reconocer la capacidad pedagógica del ejercicio, éste debe sistematizarse para los diversos tratos particulares requeridos en la educación. Y aunque ya tenemos algunos antecedentes (los simulacros, las terapias, los modelados de la PNL, los métodos activos entre otros) es necesario empezar a andar un camino largo y dispendioso pero seguramente fértil, interesante y sorprendentemente subyugante que determinará cambios muy importantes en el Interior humano, entorno educativo, concepto y aplicación total de la educación .

Se puede concluir que la educación no puede ser simplemente cuestión de información y conocimiento. Los seres humanos, además de ideas y conocimiento tenemos unas estructuras físicas y otras tantas entidades funcionales que soportan el pensamiento y la sensibilidad las cuales necesitan educación.

Apremia que la educación asuma responsabilidad frente al desarrollo estructural y funcional de la entidad humana para que garantice la eficiente, eficaz y efectiva acción del conocimiento y la información. Igual que en los ordenadores (computadores), donde los programas computacionales (software) no “corren” o aplican sin la plataforma (sistema operativo) y los equipos (hardware) adecuados; en la personas la información y el conocimiento (software) no “corre” o no aplica si su cultura (sistema operativo),-hábitos, costumbres, vicios, manías, moral, ética, religión- y cuerpo (equipo o hardware) –todos los órganos y sistemas funcionales de la fisiología- igualmente no son los adecuados. Habría que agregar al Hardware humano una plataforma más, la social, conformada por unos componentes socioculturales, la ley y la institucionalidad.

Entonces, es lógico pensar que el ordenador es un juego incipiente comparado con la complejidad y sistematización de toda la entidad humana, pues, en el desarrollo humano, no ocurre como en los ordenadores, que se puede diferenciar claramente todas sus partes, funciones e interacciones, y más bien es una especie de tablero-dial multímetro donde las líneas divisorias de los programas, los sistemas operativos y equipo físico general, no son perceptibles o se confunden constantemente. Cosa que debe servir para replantear sustancialmente la posición y mirada de la educación.

De la misma forma que dentro de la evolución del sujeto, primero fue la fisiología, luego la sensibilidad (Sistema Límbico), y por último la conciencia o pensamiento, igual y correspondientemente ocurrió en el desarrollo de la comunicación, cuya dinámica mantiene una total relación dialógica con los demás componentes o estructuras evolutivas. Este desarrollo correspondiente entre sujeto y comunicación, se vislumbra tan complejo, con componentes tan propios y llenos de particularidades, que seguramente merece su propio tiempo y espacio y no se abordará por ahora. Pero hay que decir que la comunicación a partir de la empíria, propia de las fases correspondientes a la fisiología y la sensibilidad, tiene marcadas diferencias con la comunicación a partir del símbolo escrito, propio de lo que conocemos como inteligencia, que obligan a un trato muy particular para cada una de ellas a la hora de educar. Por ejemplo, podríamos decir que el símbolo es un elemento comunicante particular del intelecto que se añade a la comunicación integral de la empíria y que precisamente por ser tan claro, incisivo y duradero (eficiente), adquiere un estatismo que riñe con la dinámica natural y flexible, aunque lenta pero constante, de la empíria. Por ahora podemos decir que si bien el símbolo es un elemento fundamental de la comunicación, también tiene algunas particularidades de las cuales hay que defenderse, de ahí la dificultad de las matemáticas para representar los procesos dinámicos y reconocer que el movimiento es el estado o situación natural y cotidiana de todo lo existente. Los símbolos construyen parcialmente el mundo como fotografías y relevan algunas de sus particularidades que naturalmente sirven para que el cerebro perciba mejor, pero lógicamente en el devenir natural se descontextualiza casi inmediatamente, situación en la que solo la práctica, perdonando las diferencias, lo convalida nuevamente.



El Método

Una vez aclarada y delimitada la composición del sujeto que son Fisiología (estructura y funciones, incluye el cuerpo y en forma particular el tronco cerebral que rodea la parte superior de la médula espinal), la Sensibilidad (Sistema Límbico) y el Pensamiento (neocorteza); la composición del objeto que contiene la construcción de Pensamiento y conocimiento (comunicación simbólica), la actitud (comunicación empírica) y la destreza (comunicación empírica); como también las dos clases principales de comunicación, la teórica (símbolos) y la práctica (empírica, vivida o percibida sensorialmente por más de un canal comunicante); entonces podemos avanzar hacia la integración en el método educacional.

Es fácil suponer que la interacción e integración de todos los componentes del sujeto, del objeto y la comunicación, exigen una organización y sistematización que desemboca en toda una diversidad metodológica, que si bien es pertinente, también por su complejidad tampoco hay espacio para ella en esta ocasión, es más, aún falta desarrollar, pero dada la importancia, se incluyen las líneas gruesas o aspectos generales.

Para la mecánica y aplicación metodológica de los procesos de aprendizaje, en esta revaloración del sujeto, objeto y la comunicación, se identifican unos trayectos educacionales y unos espacios educacionales conformados y determinados por esa interacción e integración de los componentes del sujeto, objeto y comunicación, como también por las subdivisiones de cada uno de esos componentes.

El Trayecto Educacional.- Es el camino que recorre el estimulo o conocimiento hacia las diversas estaciones de el pensamiento o conciencia, la sensibilidad y la fisiología humana, en donde el conocimiento y/o el aprendizaje se muestra con características particulares en cada una de tales estaciones que llamamos Espacios Educacionales. Estas características particulares son formas y fenómenos diferentes como ideas, sentimientos, emociones, acciones, sistemas simbólicos, hábitos, costumbres etc..

Es decir que durante el trayecto educacional, el conocimiento se transforma o construye, empezando desde un simple estímulo que puede ser un mínimo suceso en el entorno o una sola palabra o idea hasta convertirse incluso en una estructura mental, cognitiva, actitudinal o entidad física que bien puede ser un constructo cultural o cambio fisiológico. Este es el proceso que la evolución ha efectuado durante billones de años para transformarse, producir su propio conocimiento y los diversos organismos y especies sobre la tierra. En otras palabras, el conocimiento o aprendizaje es un proceso de la naturaleza, independiente de la mente humana y demás animales, superiores o inferiores, con propiedades emergentes que se manifiestan diferentemente en los diversos fenómenos naturales, como también, y ya particularmente, en cada uno de los espacios educacionales humanos.

El conocimiento o aprendizaje es un fenómeno natural a partir de la comunicación. Ella tiene su propio desarrollo y sus propios niveles, de acuerdo a los diversos estados evolutivos en que se encuentre la materia en la naturaleza. En la medida que la organización avanza, también lo hace la comunicación, son dos líneas evolutivas que se construyen mutuamente.

Los Espacios Educacionales.- Representados a la hora de educar por los componentes del objeto; el conocimiento, la actitud y las destrezas; pero son todos esos estados del pensamiento, comportamiento, fisiología y anatomía humana en los cuales el conocimiento y/o el aprendizaje se evidencia transformado, al adquirir propiedades emergentes, para posibilitar nuevas valoraciones e interacciones con el entorno. La respuesta o actividad humana, producto de un mismo conocimiento es diferente en cada uno de los espacios educacionales. Cada uno de estos espacios o estaciones puede tener varios puertos o bahías educacionales (subdivisiones).

El conocimiento, contenido educacional o materia de aprendizaje puede clasificarse de acuerdo al trayecto educacional que se pretende que haga dicho contenido educacional, bien puede ser una mera información para la conciencia o la atención, o puede proyectarse hasta la memoria, la acción o la práctica, los hábitos, costumbres, cultura y hasta cambios fisiológicos, en fin, cualquier espacio o estación del trayecto educacional.

En la dinámica del conocimiento o contenido educacional dentro del ejercicio pedagógico es importante destacar las cualidades transeúnte, emergente, residente, conciente, inconciente, integradora y multiplicadora del conocimiento dentro y durante los espacios y caminos educacionales del interior personal de cada uno de los que aprenden. Estas cualidades nos ayudan a entender algo ya dicho anteriormente, que la evolución humana, y la de los demás seres vivos, es ante todo la suma de infinidad de pequeñas y grandes unidades o módulos funcionales biológicos, formados durante el discurrir evolutivo de millones de años, organizados e integrados sinérgicamente desde la necesidad y la sobrevivencia (a partir del movimiento, comunicación, percepción, aprendizaje, conocimiento, memoria, respuestas, construcciones y transformaciones) por una fuerza entrópica singular (neguentropía) nacida en la intimidad más profunda de la naturaleza.

Un contenido educacional o ejercicio pedagógico puede clasificarse diferentemente: por importancia, función, aplicación, proyección etc.

El ejercicio pedagógico debe tener una aplicación rigurosa y cuidadosa, sin desconocer la flexibilidad del desarrollo, intelectual o físico, donde el objetivo primario será su eje y la logística tendrá que ver con su implementación, los objetivos secundarios y colateralidades. El ejercicio pedagógico incluye primero al alumno, luego el entorno y último el profesor , quien debe tener la mayor flexibilidad y recursos tanto en su comportamiento como en su conocimiento para influenciar todo el ambiente educativo; ambiente que incluye en forma sustancial la mente de los que aprenden.

Es por eso que un profesor mal preparado o intencionado, es como un mal cirujano, un escalpelo loco en una sala de cirugías del cerebro. Porque las enseñanzas del maestro son pequeñas o grandes intervenciones neuronales en diversas partes del cerebro, hechas para determinar, según el trayecto educacional que haga la enseñanza, importantes cambios que transitan por la mente y desde ella hacia el cuerpo y entorno personal del alumno hasta la sociedad y el planeta entero. Enseñanza que además tiene aplicaciones extemporáneas y matiza los viejos y nuevos aprendizajes. Solo imaginemos el trayecto, tanto en el espacio como en el tiempo, que han tenido las enseñanzas y el conocimiento de cualquiera de las principales personalidades de la historia.

El educador y la sociedad en pleno aún no dimensiona la importancia del trabajo educativo. Al médico se le enseña ir al consultorio o sala de cirugías con todas la precauciones, y así lo hace la mayoría, previendo las posibilidades a través de las cuales los diversos agentes, internos y externos, macroscópicos y microscópicos, puedan interferir su trabajo , dándole y proyectando a las personas un gran sentido de responsabilidad y respeto por lo que hacen, mientras la mayoría de los educadores actúan al contrario, van con todo el desparpajo al aula de clases, pues no les enseñaron y no saben la importancia de su trabajo. No sabe lo que sus palabras y acciones puede hacer en la mente ávida de un estudiante o incluso desprevenida. Las enseñanzas son tanto o más incisivas y determinantes, en la vida de una persona, que cualquier intervención quirúrgica por más compleja y elevada que sea.

La educación debe ubicarse en una posición que le permita una mejor perspectiva del hombre, una atalaya desde donde pueda ver tanto en su interior como su entorno, para ocuparse, además de su conocimiento, de su sensibilidad y su fisiología, de su cultura y su lugar en la sociedad. Considerar en el ser humano, además de todos sus valores y potencialidades individuales, su capacidad sinérgica como unidad biológica, constitutiva de las estructuras sistémicas sociales, que a la vez son parte de los eslabones de las diversas cadenas del inexorable desarrollo dentro de la gran evolución universal.

La especie humana no es solo su inteligencia y su conocimiento aplicado en la exclusiva intención de subyugar el entorno, pues, es parte integral, influida e influyente y totalmente dependiente de su madre la naturaleza que le ha heredado y regalado de si misma todo lo que el hombre es; para que ahora, infantil, torpe y soberbio, quiera y se jacte de poder luchar contra ella.

La pedagogía debe encargarse de que el hombre actúe en consecuencia de lo que realmente es o permitirá los castigos más dolorosos para la especie humana. Debe conciliar Hombre-Naturaleza para que juntos, mancomunadamente, se provean sus mejores expectativas que al final son una sola.






TOMÁS MONTILLA DÍAZ
Pedagogo Musical – Esp. Informática y Multimedios
E-Mail: tomasmontilladiaz@hotmail.com o tomasmontilladiaz@yahoo.com
Tel Cel: 3113081037

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